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miércoles, 11 de abril de 2012

Hay perros en peligro de extinción (II)


Según Caroline Kisko, secretaria del Club de Perreras, "el número de razas exóticas que están llegando a nuestros refugios se está multiplicando porque la gente termina por no poder darles el cuidado, aseo y ejercicio que necesitan".
En España, mientras tanto, una de las razas más vulnerables es el alano español. Fue introducido, según las diversas teorías, que tenemos encima de la mesa, por las tribus bárbaras, durante el siglo IV, su población se ha ido reduciendo, a causa de que sus usos fueron decayendo, sobretodo, en el mundo de la ganadería brava y la caza. Es cierto que en la zona norte de España, durante la década de los ochenta, tuvo lugar un trabajo de recuperación, sobretodo, en la zona de Las Encartaciones (Bizkaia), donde la ganadería extensiva sirvió para poder preservar la especie, usando dichos perros para poder sujetar al ganado por las oreja o por el morro, cuando tiene lugar el marcaje o la vacunación. Y, es que estamos tratando una raza corpulenta, que tiene mucha fuerza, que ya, desde que es un cachorro, muestra un gran instinto de morder, para poder retener a su presa, sin hacerle daño. Por otro lado, cuando existen muy pocos ejemplares y el nivel de parentesco es muy alto, los cachorros pueden sufrir muchas enfermedades congénitas. Y, aunque hay muchos defensores de la raza, lo cierto es que, según varios expertos en la raza, el verdadero alano español de pura raza podría llevar desaparecida desde hace más de 90 años. Sin duda, una pena.
Foto: fuente

miércoles, 8 de febrero de 2012

Fotografías de perros, que no sabían que iban a morir


Una exposición que nos muestra los cubículos metálicos, con unos animales nerviosos, confusos y cansados, que están protegidos de la superficie gélida, por un simple cartón. Los más privilegiados, tienen un trapo, un cojín o algún juguete. Así, Mark Ross, un fotógrafo de Estados Unidos, ha retratado lo que vio, cuando era voluntario, entre los años 2009 y 2010, en el refugio de la calle 110, de la ciudad de Nueva York, uno de los múltiples refugios para animales, que no tienen dueño, que sólo tienen dos salidas: ser adoptados o morir. Al fotógrafo le conmovían, sobretodo, los animales que estaban enfermos, ya que era muy difícil que encontraran un hogar y solían terminar en la inacabable lista de sacrificio. Así, para concienciar a la gente, el fotógrafo dio el paso de colgar las fotos de los perros y gatos, que no sabían que estaban viviendo su último día de vida, ya que estaban esperando la inyección letal, en un intento desesperado de poder encontrarles un nuevo hogar. En algunos casos, logró su propósito; pero, en otros, no pudo ser. En la exposición “Animal Shelter Portraits” (“Retratos de refugio de animales”) se muestran un total de 76 fotografías, de las cerca de 2500, que llegó a realizar. "Cuesta más convencer a la mujer recién llegada y mucho más difícil trabajar con los hombres porque tienen un desconocimiento total de la mujer y estás hablando de cosas de las que no se habla jamás” dice el fotógrafo, que va a donar todos los beneficios a la organización, No Kill Advocacy Center, que intenta terminar con los sacrificios, en los centros de refugio.
Foto: fuente

lunes, 6 de febrero de 2012

Los perros pueden ser pesimistas, por naturaleza


Pues si, una investigación llevada a cabo en la Universidad de Bristol, así lo demuestra. Hay perros que son pesimistas, por que nacen así, como hay perros que siempre están felices. Los que tienen un comportamiento más pesimista suelen destrozar los muebles, cuando sus amos no están. Este comportamiento, en los perros, es muy parecido a lo que sucede en las mujeres. Hay que recordar que nuestros estados emocionales van a afectar a las decisiones que tomemos y que las personas felices, suelen ver las cosas desde un punto de vista positivo. Los perros pesimistas suelen dudar o moverse despacio, a la hora de tomar una decisión. Además, esto se acentúa cuando se ven separados de sus dueños; pero, cuando vuelve su dueño no reaccionan con alegría, sino que ladran, se preocupan, se portan mal, ya que han temido que han sido abandonados.
Foto: fuente